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Confianza antes de la primera llamada

Diseño web para psicólogos, psiquiatras y terapeutas de salud mental.

Tu paciente te busca a solas, casi siempre desde el celular y de noche, y decide en segundos si este consultorio es para él. Por eso el sitio dice qué atiendes, cómo trabajas, cuánto cuesta una consulta y qué pasa en la primera, en lugar de mostrar desconocidos sonriendo en un campo.

Cotizado por escrito antes de empezar cualquier trabajo. Un sitio de consultorio típico se lanza en 4 a 6 semanas. Construimos la plataforma profesional del Dr. Rodneys Jiménez, neuropsicólogo clínico y miembro de nuestro consejo asesor.

Lo que recibes

Todo lo que un consultorio de salud mental necesita que su sitio diga.

Una primera pantalla que responde “¿esto es para mí?”

A quién atiendes, qué atiendes, si ves a la gente en el consultorio o por video, y cómo es de verdad una primera consulta. Ser específico gana más que ser cálido: quien lee está comparando tres consultorios de una sentada y elige el que parece entenderlo.

Manejo de medicación y terapia en páginas separadas

Casi todos llegan sin saber si necesitan a quien receta o a quien hace terapia, y un párrafo que menciona las dos cosas los deja igual de perdidos. Cada servicio lleva su propia página con qué es, para quién es y cómo transcurre la primera consulta, para que nadie toque la puerta equivocada.

Tarifas, tarifa escalonada y superbill, sin rodeos

El costo es la primera pregunta y la razón más silenciosa por la que alguien se va. Si cobras directo, si estás fuera de la red del seguro, si entregas un superbill para que el paciente pida su reembolso o si guardas cupos de tarifa escalonada, la página lo dice donde ya están mirando.

Información de crisis donde alguien pueda encontrarla

Un bloque corto, redactado por ti y colocado por nosotros: la línea 988 de prevención del suicidio y crisis, cuándo llamar al 911 o ir a la sala de emergencias más cercana, y una línea clara que diga que los mensajes del sitio no se monitorean y no son para emergencias. Información, nunca un consejo del sitio web.

Reseñas y testimonios, sin exponer a nadie

El testimonio de alguien a quien atiendes necesita una autorización escrita y firmada antes de publicarse, y una respuesta pública a una reseña puede confirmar que esa persona fue paciente. Mostramos las reseñas como lo que son y te dejamos las reglas de redacción para responder. Cómo responder una reseña sin revelar a un paciente.

Agenda, admisión y consultas por video en la plataforma que tú controlas

Las solicitudes y los formularios viajan del paciente a la cuenta que tu consultorio contrata, nunca a nosotros y nunca por nosotros. Si atiendes a gente de todo el estado, las páginas de telemedicina se construyen con el mismo principio.

Las plataformas que firman un acuerdo contigo

Para quién es

  • Un psiquiatra que atiende solo, cobra directo y necesita decir con claridad la tarifa y el superbill
  • Un consultorio de terapia con varios clínicos, cada uno con sus especialidades, edades que atiende y disponibilidad
  • Un consultorio de psicología cuyo sitio web debe leerse tan natural en español como en inglés
  • Una clínica que combina manejo de medicación y terapia y necesita explicar cada camino en su propia página

Cómo funciona

  1. 1

    Una conversación sobre a quién atiendes

    No es una llamada de ventas. Preguntamos qué atiendes, cómo trabajas, a quién quisieras recibir más y quién sigue llamando por error, y luego cotizamos el proyecto por escrito.

  2. 2

    Estructura y palabras diseñadas juntas

    Servicios separados, tarifas escritas, el bloque de crisis redactado por ti y colocado donde sí se va a encontrar. Revisas páginas reales con tus palabras reales, no esquemas.

  3. 3

    Construir, verificar, lanzar

    Construido desde cero en nuestra propia infraestructura y verificado contra los Core Web Vitals de Google y WCAG 2.1 AA, porque quien lee al final de un día largo no debería pelear con la página.

  4. 4

    Nos quedamos después del lanzamiento

    Las actualizaciones, el monitoreo y los cambios siguen con el mantenimiento del sitio, y un servicio nuevo recibe su propia página en vez de una línea metida a la fuerza en otra.

Un sitio de salud mental tiene que proteger a quien lo está leyendo.

Nada de lo que un paciente escribe llega a DEOCAs. Diseñamos las páginas y las conectamos con la cuenta que tu consultorio contrata, y la respuesta viaja de su celular a esa plataforma desde la primera tecla. Las solicitudes de cita cuentan como información del paciente, así que se dirigen igual y jamás a un buzón nuestro. Mira cómo funciona esa conexión.

No vamos a publicar las palabras de alguien a quien atiendes sin una autorización escrita y firmada, no vamos a escribir una afirmación sobre resultados que no puedas sostener, y no vamos a dejar que el bloque de crisis se lea como un consejo del sitio web. El clínico eres tú. El sitio repite lo que tú decides, con claridad y en el lugar donde hace falta.

Preguntas justas

¿Puedo poner testimonios de pacientes en mi sitio?

No sin una autorización escrita y firmada de esa persona, y en salud mental muchos clínicos deciden no hacerlo ni siquiera con ella, porque publicar las palabras de alguien lo identifica como paciente. Las reseñas públicas son otra cosa: ya se escribieron en público, y el sitio las muestra como lo que son, reseñas que la gente decidió dejar. Nunca inventamos una cita ni la suavizamos. Cómo responder una reseña sin revelar a un paciente.

¿El manejo de medicación y la psicoterapia necesitan páginas separadas?

Sí. Un sitio web para psiquiatría y una página web para terapeutas responden primeras preguntas distintas, y un consultorio que hace las dos cosas necesita las dos respuestas en páginas propias. Es además el cambio que ahorra más llamadas: quien no sabe si necesita a alguien que recete o a alguien que haga terapia no lo va a deducir de un párrafo que menciona las dos cosas. Una página por servicio, cada una con qué es, para quién es, cómo transcurre una consulta y cómo es la primera, deja que la persona elija bien antes de contactarte.

¿Debo poner mis tarifas si no acepto seguros?

Con más razón. El costo es la primera pregunta que carga quien lee, y un sitio que lo esconde pierde a gente que lo habría pagado sin pestañear. La página puede decir tu tarifa, aclarar que estás fuera de la red del seguro, explicar que entregas un superbill para que el paciente pida el reembolso a su plan y contar cómo funcionan los cupos de tarifa escalonada si guardas alguno. Dicho sin rodeos, filtra las llamadas que no quieres y se gana las que sí.

¿Cómo debe aparecer la información de crisis en el sitio?

Visible sin buscarla y redactada por ti. La forma habitual es un bloque corto que nombre la línea 988 de prevención del suicidio y crisis, que diga cuándo llamar al 911 o ir a la sala de emergencias más cercana si alguien está en peligro inmediato, y que aclare que los mensajes enviados por el sitio no se monitorean y no son para emergencias. Va en la página de contacto y en el pie, así queda en todas las páginas sin adueñarse de ninguna.

¿Pueden los pacientes solicitar una cita sin que el sitio guarde nada de ellos?

Sí, y es la única forma en que lo construimos. El sitio enlaza a la cuenta de agenda y admisión que tu consultorio contrata, así que lo que el paciente escribe va de su dispositivo a esa plataforma. DEOCAs nunca recibe, guarda ni transporta información de pacientes, y cada campo de texto libre del sitio lleva la nota que pide no incluirla. Mira qué plataformas firman un acuerdo con tu consultorio.

Atiendo por telemedicina en todo el estado. ¿Eso cambia el sitio?

Cambia lo que el sitio tiene que demostrar. Alguien que vive a dos horas necesita ver en qué estados tienes licencia, qué le pide una consulta por video, cómo se agenda y qué pasa si falla la conexión, antes de siquiera considerarte. Esas páginas son parte de la misma construcción, no un proyecto aparte. Cómo construimos las páginas de telemedicina.

Cuéntanos a quién atiendes. Te mostramos el sitio que lo dice.

Tres preguntas rápidas y una respuesta en un día hábil. Sin llamadas hasta que tú las quieras.